Mi defendida no contó con todas las garantías durante el proceso, ya que no hubo testigos de actuación al momento que le secuestraron la sustancia. La agente que realizó la requisa lo hizo en un baño, a solas. Y por lo tanto tengo el deber de plantear la nulidad.

Si el tribunal no lo entiende así, solicito que se cambie la calificación legal al delito de tenencia simple de estupefacientes. Durante su indagatoria, ella reconoció como de su propiedad los 23 porros y el trozo de marihuana que se le incautó. Y ella lo dijo puntualmente: "soy adicta y necesito tratamiento para rehabilitarme". ¿Pero por qué los jueces rara vez dictan esta medida? La cantidad de estupefacientes que se le secuestró, ¿alcanza para considerar que ella podría estar vendiendo esa sustancia? Sin dudas, no.

Por ello, solicito que se aplique la ley para sustituir la condena a través de un programa educativo, a fin de que ella reflexione sobre lo nocivo de las drogas.